TRÓTULA DE SALERNO



Esperanza Negueroles

trotulaDados los tiempos que corren con la privatización de la Sanidad Pública y la pérdida de calidad de la que nos van a dejar, vamos a recordar a una médica, Trótula.

La escuela de Salerno fue considerada la primera universidad de Europa, se sabe que en ella había muchas maestras mujeres y fue el primer centro médico no conectado a la Iglesia. Una escuela excepcional entre los siglos XI y XII, antes que las universidades: era exclusivamente médica y, al mismo tiempo, laica. Estaba ubicada en un lugar de aguas curativas y contaba entre el profesorado y alumnado con personas de origen griego, judío, árabe y latino. Trótula lideró el grupo de mujeres médicas, incluso, desde las distintas partes del viejo continente venían a estudiar con ella. Escribió varios tratados de anatomía y fisiología femenina. El más famoso, conocido como “Passionibus Mulierum”, explicaba la menstruación, la concepción, el embarazo, el parto, el puerperio, el control de natalidad, las enfermedades del útero y de las vías urinarias. Este magnífico aporte fue referencia obligatoria en las mejores universidades de Europa hasta avanzado el siglo XVI.

Trótula o Trota escribió varias obras de ginecología y cosmética Tratados de Trótula. Estos Tratados se difundieron por toda Europa occidental entre los siglos XII y XV y fueron las obras especializadas en medicina de mujeres más conocidos de este período, con remedios que resultaban muy avanzados para su tiempo. Hablando del control de la natalidad, de las causas y tratamientos de la infertilidad señaló que es “igualmente frecuente que la concepción se vea impedida por un defecto del hombre como de la mujer”, sin dejar de mencionar sus remedios para “remendar virgos” (como se dice en La Celestina).  Fue también la primera en describir las manifestaciones de la sífilis. Escribió sobre la necesidad de la higiene corporal, aconsejando baños y aplicaciones de lociones antisépticas y la importancia de practicar la cirugía con extrema limpieza evitando las contaminaciones. Asimismo, recomendó tratamientos de belleza.

 

En 1544 Johannes Schottus incluye en su colección de tratados de medicina El libro de Trótula de las enfermedades de las mujeres antes, durante y después del parto. Con ello, lo que hizo fue refundir en uno solo la obra de tres textos de Trótula y, además, suprimió todos los nombres posteriores al Siglo III que estos contenían, con lo que los autores del Renacimiento conocieron esta obra como la de una mujer de gran experiencia y erudición pero de la antigüedad; asimismo, como era una obra “escrita por una mujer” solo incluyó la salud de las mujeres. Posteriormente se reeditó ocho veces y su influencia perduró durante siglos. Más adelante, el nuevo editor, corrigió la atribución de autoría de este texto y sustituyó el nombre de Trótula por el de Eros pues entendía que el nombre de Trótula era una corrupción de otros latinos y por ello, la obra era de un esclavo liberto ya que los textos tenían que ser de procedencia clásica y ¡claro!, escritos por un hombre. En las dos últimas ediciones del siglo XVI se publican atribuidas a Eros ya que resulta muy adecuado, cuando el tratamiento ginecológico pasa a manos masculinas, atribuir la autoría del Tratado más influyente durante siglos, a un varón. Sudhoff y Singer, a comienzos del siglo XX, trataron de eliminarla por completo afirmando que “sus trabajos incluyen instrumentaciones quirúrgicas demasiado complicadas, ninguna mujer escribiría tan explícitamente sobre cuestiones sexuales”. Desgraciadamente gozaban de tal prestigio como historiadores de la medicina que hasta las feministas de entonces se mostraron reacias a contradecirlos, de manera que ha sido casi borrada de la historia.

 

Son las obras históricas de tinte nacionalista, las que defienden la escuela de Salerno y, por ello, a Trótula, como mujer docta de esta escuela. Fueron Trótula y “las damas de Salerno” quienes ayudaron a que se produjera el renacimiento médico que marcó el fin del oscurantismo en Europa.